Orígenes
Más de 600 años de historia: de obra de teatro medieval a Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad
El origen de La Patum hay que buscarlo en los antiguos entremeses que desfilaban en las procesiones de Corpus Christi y que estaban destinados a educar, moralizar y aleccionar al pueblo para que profundizara en el conocimiento de las Sagradas Escrituras. Sin embargo, con el paso del tiempo, estos entremeses fueron adquiriendo entidad propia y ganaron en popularidad, más por su vertiente lúdica que por su carácter aleccionador.
Poco a poco, fueron perdiendo su sentido original y de esas representaciones quedaron solo las partes más festivas. El jolgorio del séquito procesional fue subiendo de tono, sobre todo antes de la salida de la procesión y también a su fin.
Ello dio paso a unas muestras festivas que acabaron conformando la Bulla o Bullícia del Santíssim Sagrament, antiguo nombre de la fiesta que al final del siglo XIX fue sustituido por el de La Patum.
Este fenómeno, que tuvo lugar en varias aldeas y ciudades de Cataluña, fue extinguiéndose como consecuencia de las prohibiciones promulgadas por los poderes civil, eclesiástico y real, de modo que pocas manifestaciones sobrevivieron al Concilio de Trento (1563), e incluso los entremeses quedaron tocados de muerte por las restrictivas disposiciones del siglo XVIII.
Entre todas las antiguas Bullícies del Santíssim Sagrament que tenían lugar en Cataluña, solo la ciudad de Berga ha sido capaz de mantener y conservar la suya a través de los siglos. Es La Patum.
Corpus
Comparses
Unesco
Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad
El 25 de noviembre de 2005, un jurado internacional reunido en la sede de la UNESCO en París publicaba la lista de formas de expresión cultural que se convertían en Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Entre las elegidas figuraba La Patum de Berga, por su singularidad y valor artístico e histórico; era la primera manifestación popular que obtenía este reconocimiento en Cataluña y segunda en todo el Estado español después del Misterio de Elche.
La obtención de tal reconocimiento supone para La Patum un elemento más para mantener la esencia de la fiesta, pues la propia UNESCO se ha convertido en una protectora directa de esta forma de expresión cultural.
El reconocimiento de La Patum como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad es un mérito colectivo, de todas las personas que han perpetuado la más vivida de nuestras tradiciones. Y lo es también de todas las personas que aman La Patum y se sienten orgullosas de seguir celebrándola, año tras año, en Corpus.




